jueves 8 de octubre de 2009
Independencia 1.-
viernes 24 de julio de 2009
lunes 13 de julio de 2009
Retorno.-

LLevo un tiemo ya casi exagerado de no venir a mi lugar preferido y explayarme.
La Universidad nuevamente me robó todo el tiempo libre y no libre, y reservado para hacer de las suyas y secar mi cerebro de materia, de temas, de trabajos, y de tantas cosas que se hacen en la U.
Por fin, me puedo sentar plácidamente (aunque no tanto, porque luego se oyen aullidos de otro lado de la habitación, y tengo que correr... ) escribir lo que sea, aunque no tenganada que ver con nada, y me vuelva a repetir, y me dé exactamente lo mismo porque estoy haciendo lo que quiero ahora... xD
No sé, estoy tranquila, las cosas van y van bien, por fin terminé el semestre, y no como el año pasado, llena de temores y angustias, ahora fue relajado, sin problema alguno, y sin examenes que dar :B
Las horas pasan lento, y eso de cierta forma me agrada, en momentos de tensión crees que no te alcanza el tiempo, y puedes estar leyendo algunas lineas de un libro que tienen por redactar en unas cuantas horas más, y avanzan los segundos por tres, y ya no te das cuenta cuando está amaneciendo y te queda aún un resto. Ahora fielmente, el tiempo pasa casi desapercibido, tranquilo y sin prisa, no hay nada a quien dar cuentas, ni nada que complique mi existencia.
No he tenido tiempo para escribir, y tengo muchas ganas de escribir.
Subiré algo dentro de este mes, mi querido mes sólo y sólo para mi
(L)
Te Amo Mauricio, por fin regresé a mi refugio :)
Gracias por mis alas, las amo por crearlas tú.
domingo 17 de mayo de 2009
Gran Perdida.-
domingo 10 de mayo de 2009
Foto invisible.-
El franco me manda fotos que yo acepto para tener, porque varias fotos nos sacamos de su camara, porque es cool y la de mi casa está media charchita y además se la lleva mi tía para el sure, para sacarse fotos con las yeguas y los potros salvajes, en su expedición.
Entonces, me manda una foto muy hermosa de ti, porque siempre me aprovecho de sacar fotos bonitas de tu rostro, y justo cuando ya estaba a punto de estar en mi poder, el graciosos del franco me cancela el envio, y además como GRACIA se desconecta... ¬¬ MEEE DESHESPERASHH! XD
Así que como no tengo fotos actualizadas de ambos, más del carrete en el shop', en donde salimos con caras de ñiii, y creo que no son muy dignas de subir en estos momentos, pongo una foto de mi cara, que corté, ya que averguenza un poco, la foto completa, ya que la situación era graciosa, y como a Franco le encanta sacarme fotos haciendo el ridiculo, mejor omití el resto. Solo la subo porque luce mi pelo rojito, y mi ojo de cara de molestia... :B
Quiero sacarme fotos contigoooo monguicio mio, fotos en donde salgamos los dos, como sea.
Te amo, quiero que disfrutes tu canción, porque es solo tuya, porque me hace recordar muchas cosas de ti, porque ahora últimamente le diste también otro valor muy importante, porque puedes interpretarla como quieras. Te amo, I will always love you :)
pd: Aún no hago mi segundo pie forzado... creo que tú tampoco tienes tiempo :/
lunes 4 de mayo de 2009
No soy delincuente.-
Informense:
http://www.tratojustoparatodos.cl
http://www.nosoydelincuente.cl
Por algo justo, ¡algo que nos compete a todos!, si no, el día de mañana, nos puedes castigar, por fotocopiar un libro con fines para estudio, por pasar nuestra música a MP3, entre otros...
Difundan... :)
lunes 6 de abril de 2009
Pie forzado: Cuento 1.-
Hace tiempo que no escribo cuentos...
El primero del pie forzado, contigo mi amor.
-Los pájaros están regresando... ¿¡Por qué!?... maldita sea, tendré que volver...
-¿¡Ah!? En que le influye, ¿siempre busca alguna excusa para hacerse un nuevo problema?... ellas regresan… es su tiempo
-Ellas solo me quieren molestar
-Veo que usted solo quieres soledad
- Por supuesto, dime ¿quién no la quiere? (con un tono medio alterado y en casi una carcajada con poca gracia)
-Si gusta se la regalo (y se levantó de su lado, molesto y sobresaltado)
-... ¡Espera!
-¿Se arrepintió?
-No, se te queda tú estupidez... tu abrigo está en mi costado, ¿olvidas todo?
-¿No sabes hablar viejo?
-No...
-¿Respetar?
-No, y no me interesa, nadie se respeta, porque aquí nadie se quiere, nadie se entiende, nadie se detiene un momento a observar...
-Y usted nunca dejará de ser un viejo añejo que por lo que veo no aprovechó su vida, no sé para que me siento junto a usted, a perder mi único ánimo del día
-Si, tienes mucha razón, por eso ¡vete!, ya que estamos en la misma condición, me aburriste…
El joven, estuvo parado frente al anciano harapiento, con la cara sucia y ceño fruncido, con los ojos cansados y brazos cruzados, mudo unos segundos, contemplando la agonía del hombre viejo sobre su banal orgullo.
- Buenas tardes, adiós
El muchacho se alejó lo más rápido posible de aquel hombre, se aumentó de preguntas al correr de los pasos, mientras los pájaros volaban a su encuentro.
Era ya la quinta vez que no lo reconocía, no sabía desde cuando tenía tan mal aspecto, desde cuando tenía tan mal carácter. Los años se venían muy prontamente mientras la edad avanza, pensaba él, las cicatrices de un cuerpo joven, no se notan tanto como en una piel arrugada, falta de turgencia y de alguno que otro cuidado, las cicatrices que alguna vez fueron borradas con los años, a fin de cuentas, aparecen con los benditos años.
Se hacía de noche, y le costó reconocer las cuadras y cuadras que avanzó sin detenerse un instante. No recuerda absolutamente nada, solo avanzó y cree que solo la intuición no lo hizo tropezar, o quizás haber sido arrollado por los autos que a estas alturas transitan de forma salvaje. Cobró conciencia de su entorno cuando le pareció ya todo conocido, había llegado, luego de 2 horas de una meditación exhaustiva, a una puerta que le era sumamente familiar, pero que a la vez no era de si.
Golpeó la puerta medio inquieto, había olvidado absolutamente todo al momento de imaginar y pensar y cuestionar las vueltas que da la vida, y las miles de interrogantes que todo hombre terrenal se hace al momento de quizás, estar solo (ya que algunos lo hacen a vista y paciencia de cualquiera).
-Una historia muy larga, sin duda quería llegar hasta acá, no sé como he encontrado la casa, no estaba cerca de aquí…
-Por favor, dame el placer de tenerte más tiempo, pasa…
La situación se hizo al instante extraña, el ambiente de aquel hogar se respiraba a limpieza, a pulcritud, a lo que tanto tiempo había abandonado, luego de todo aquel cambio.
-No exactamente, pero pareciera
-Me alegra verte nuevamente, nos hemos preguntado tanto sobre ti, pero siempre guardo tus palabras y tus recomendaciones
-Es lo que debes hacer mamá, así son mejor las cosas
La mujer sonrió un instante, luego volvió a su mirada la seriedad
-¿Sabes lo de tu tía verdad?
-Lamentablemente
-Mañana nos reuniremos todos para ver de que manera ayudarla, en realidad sé que es una situación incomoda, pero no hay otra salida
-Para ustedes en realidad, yo no tengo por qué ir
-Pues nadie te obliga, es solo cuestión de compromiso
-Bueno, hace mucho tiempo me desligué de todo eso
-Lo sé…
La madre de aquel muchacho tomada su delantal que posaba sobre sus piernas, para formar figuras abstractas mientras las miraba detenidamente. Luego de hacer varios fracasos, volvió en si
-Dices que no sabes como llegaste, que es una historia un poco extensa, pero tengo tiempo para saberla si tú gustas
-En realidad vengo de lo de siempre, del trabajo, pero me senté sobre una banca, a mirar el cielo y los pájaros que se posaban en los árboles. Hoy no fue un gran día, y tenía la esperanza de encantarme en algo para poder así evadir la inquietud, pero no tuve éxito
-Ya veo… ¿Gustas de un té?
-Sabes que es lo que más detesto
-En un momento pensé que dentro de tus grandes cambios, ése podría ser uno de ellos (y sonreía muy placidamente).
Luego de un par de palabras, el muchacho tomó su abrigo que había dejado junto a la puerta
-No desaparezcas tanto tiempo hijo, no sé de que forma ubicarte ya que ni numero haz dejado
-No es necesario madre, me tendrás cada vez que pueda
El hijo la besó en la frente detenidamente, y la madre con unos cuantos centímetros bajo él, lo abrazó fuertemente, esperando quedarse con un poco de él en sus manos. El muchacho avanzó tras la puerta sin mirar atrás.
Caminó unas cuantas cuadras y tomó locomoción, ya no eran horas para largas caminatas, le esperaban un par de asuntos que atender, y más que ello, necesitaba aún pensar.
Se subió al bus y se sentó cerca de una ventana, alejada de la multitud. Le molestaba juntar cercanamente su cuerpo con uno de los desconocidos, mezclar el aire viciado de la respiración y de la exhalación y del cansancio y fatiga. Miró por aquella ventana las luces de los automóviles, los buses, las casas, los faroles, los edificios que se entremezclaban con el negro color del cielo, con las pocas estrellas que se asoman, y la luna que aún no menguaba.
Llegó a su casa abatido, como si hubiese combatido mil guerras, un mal herido después de la batalla. Se derrumbó sobre su sillón, y entre aquellos cojines encontró algo de calidez.
Como un grabador de cinta de video, se puso a rebobinar cada pedazo de día del cual almacenó. Aún no sabe de que manera acercarse a aquel viejo, a aquel anciano que tan fríamente se deshace de él. También de su madre, que tan abandonada a dejado, que a llegado a su vejez de forma muy agolpada, en donde en sus ojos puede describir la falta de cariño y atención. Se sintió molesto consigo mismo, así que solamente se levantó de aquel sillón, tomé un vaso de agua, y se lanzó sobre su cama, con ropa y todo y se durmió.
La mañana empezó más húmeda que otras veces, lo cual agravó su estado. Despertó de muy malas ganas, sin ánimos de nada y por sobre todo, haber dormido con lo que tenía puesto.
No recuerda parte del día, solo trabajó por obra de la monotonía, por obra de la memoria, por obra de la trivialidad que lo invadía.
En la hora de término, tomó su abrigo, su maleta, y tomó rumbo hacia aquella plazoleta, en donde hallaba un poco de tranquilidad y consuelo sobre aquella banca.
Divisó a lo lejos aquel anciano que tanto le incomodaba, pero que tanto observaba.
Se sentó en el lugar de siempre, tomó su maleta y la puse sobre sus piernas, respiró con deseo el aire que vino a el pesadamente y esperó.
-Veo que sabe mucho de pájaros
-Es cierto, yo también soy uno de ellos
-¿Y su tiempo aún no acaba?
-Mi tiempo dejó de ser, creo que soy el porcentaje mínimo de ellas, de las que no regresan… ¿y sabe lo peor?, yo ya no puedo
-Lo lamento
-¡No!, usted no lamente nada, que creo encontrarme bien
-¡Padre!, por favor regresa, mi madre te extraña…
-¡No sé de que me hablas muchacho!, sea lo que me hayas dicho, que no tiene coherencia, espero que lo encuentres pronto…



